DESTRUZZIO

Cara amenazadora, bigote largo y fino como un jeque malvado...es el villano de la película. Tiene un amplio registro de expresiones, capaz de cambiar de la sonrisa más amable a la máxima perversidad en un segundo.

Su objetivo, como corresponde a un malo clásico, es el beneficio personal, en este caso económico, que le va a proporcionar la venta de un bosque entero a los magnates del vecino país de Boñigonia. Esto acarreará la destrucción ecológica del país, pero a él eso le tiene sin cuidado.

Destruzzio es amante de los métodos elaborados que desemboquen en el engaño, antes que utilizar la fuerza bruta. Por eso idea formas de engañar al rey para desviar su atención, aunque, cuando se ve obligado, no duda en echar mano de métodos más expeditivos.