CRISTÓBAL MOLÓN (¿el héroe?)

Guapetón, majete, con sonrisa cautivadora. Cuerpo algo apolíneo. Como su propio nombre nos indica, Molón tiene gran facilidad para caer simpático y utiliza esto como recurso comercial, es decir, para embaucar a los paisanos y venderles sus productos de pacotilla porque en realidad es un farsante miserable.

En su vida privada, a él no le interesa caer bien a nadie. Está peleado con el mundo y tiene un concepto pobre de la gente. Para él, todo ser pensante es un pardillo, susceptible y merecedor de ser engañado. Aunque, al mismo tiempo, sus buenos sentimientos afloran en momentos puntuales demostrando que todo este desprecio por la gente que le rodea es sólo superficial.

Una vez rota la coraza y liberado todo el rencor acumulado, el verdadero Molón aflora en la parte final de la historia: un Molón decidido, seguro de sí mismo, valiente y, sobre todo, dispuesto a arriesgar su vida por una buena causa. Y, por supuesto, acabará rindiéndose a los encantos, que los tiene, de Carabix.